Foto: Darío Podestá

La vida en los countries

¿ESTAMOS TODOS PREPARADOS PARA VIVIR RODEADOS DE NATURALEZA?

Muchas personas que viven y trabajan en CABA y en el conurbano bonaerense  tienen el sueño de vivir en un entorno más tranquilo y rodeado de naturaleza. Es por eso que en los últimos años, cobró mucho auge el desarrollo de emprendimientos inmobiliarios como countries y barrios privados a los que se llega rápida y fácilmente por encontrarse cercanos a grandes vías de acceso. Ahora, la pregunta es: ¿estamos todos preparados para vivir rodeados de naturaleza?

 

Countries y barrios privados se emplazan generalmente sobre los llamados humedales,  cuerpos de agua como lagunas y bañados, o bien, superficies mayormente planas y cercanas a cursos de agua que se inundan temporalmente, dando lugar a ricos ecosistemas en donde conviven especies de flora y fauna, tanto terrestre como acuática.

 

coipos en la naturaleza
Coipo (Myocastor coypus)
Foto: Diego A. Bastías

La destrucción del hábitat original es prácticamente absoluta: los árboles existentes son talados casi en su totalidad, y los pastizales naturales son destruidos para luego construir sobre ellos las futuras viviendas y los caminos vehiculares.

Esto genera una gran pérdida de biodiversidad, no sólo vegetal sino también animal, ya que las especies que allí vivían se ven forzadas a huir al no poder contar con el refugio y el alimento que les proveía la vegetación existente.

No obstante, un porcentaje muy pequeño de ejemplares de distintas especies animales logra adaptarse a las nuevas condiciones de ese ambiente, pero debe enfrentarse (nada más ni nada menos) que a otra presión generada por sus nuevos vecinos: los humanos.

 

lagarto overo en la naturaleza
Lagarto overo (Tupinambis merianae)
Foto: Antonia Madotti

La convivencia entre personas y animales silvestres no siempre se da de buena manera; por un lado hay gente que entiende que fueron ellos los que “invadieron” un lugar natural y por ende los respeta y trata de vivir de manera armónica con los antiguos moradores.

Pero también existen personas que no están preparadas para vivir en tales lugares y, ya sea por temor o por desconocimiento, no logran convivir pacíficamente con la fauna autóctona exigiendo su erradicación.

 

Son frecuentes los llamados de alarma de algunos vecinos ante la presencia de coipos, zorros y lagartos overos en el jardín de sus casas, atraídos por restos de comida y de basura, o bien, sencillamente porque no tienen otro lugar adonde ir.

 

comadreja en la naturaleza
Comadreja overa (Didelphis albiventris)
Foto: Jonathan Álvarez

Ni hablar de las comadrejas, animales de aspecto quizás desagradable para algunas personas, pero que por su condición de omnívoros cumplen un rol fundamental por alimentarse de insectos y de pequeños invertebrados que se convierten rápidamente en plagas sin su presencia.

Es común que en las asambleas de propietarios se vote a favor del control de estas especies procediendo a contratar empresas de dudosa trayectoria sin interesar el destino de los animales capturados, perdiendo de vista que se está cometiendo un delito… La captura de estos ejemplares (si correspondiera) debe ser realizada por personal idóneo perteneciente a dependencias gubernamentales como la Dirección de Flora y Fauna, o bien, por Instituciones u ONGs habilitadas para tal fin, quienes serán los que decidan (tras el pertinente Informe Ambiental realizado por un biólogo) si el animal debe ser traslocado a otra zona del barrio con menores posibilidades de contacto con la gente, o directamente a otro ambiente natural con características similares.

 

En algunos poblados de países como Canadá o Estados Unidos, las personas aprenden a convivir con osos pardos de gran tamaño que merodean las calles en busca de comida.

Lo mismo sucede en algunos condados de La Florida, en donde la gente está acostumbrada a vivir con caimanes de hasta 3 ó 4 metros de largo ya que construyeron sus casas sobre el delta donde siempre han habitado dichos animales.

Aquí en Buenos Aires están presentes especies de pequeño porte que no representan una amenaza mortal para los seres humanos, y es por ello que su bienestar debe ser garantizado, comprendiendo de una vez por todas que somos nosotros los que debemos amoldarnos a ellos y no ellos a nosotros.

 

Vivir en un ambiente natural implica la responsabilidad de convivir de manera armónica con las especies presentes, entendiendo que ellas cumplen funciones indispensables en esta delicada trama de relaciones entre seres vivos, llamada Naturaleza.

 

Foto Cabecera de Nota: Darío Podestá

Zorro gris (Lycalopex gymnocercus)

 

Sergio Frucella_300
Autor: Sergio Frucella
Naturalista de Campo


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