ambientalismo

Educación Ambiental en la Escuela

DESAFÍO Y COMPROMISO CON NUESTRO PLANETA

La escuela es un espacio privilegiado en el que se generan proyectos movilizadores y atrayentes, en búsqueda de las mejores oportunidades de aprendizaje para los alumnos. Sin duda, la Educación ambiental y el cuidado del planeta es uno que no debería estar ausente en las agendas institucionales.

En busca de generar conciencia y promover acciones concretas que devengan en modificaciones de conductas, para propiciar un cambio positivo y un impacto en nuestro entorno, proyectos como los de reciclaje, forestación y cuidado del medio, son algunos de los que se trabajan en la institución educativa Club Atlético San Miguel.

La escuela se propone “asumir la importancia de un compromiso colectivo con respecto al cuidado del medioambiente para no comprometer a las generaciones futuras” a través de las actividades propiciadas por la Municipalidad como la de “Reforestación del bosque nativo”, proyecto que se realiza en la Reserva Urbana El Corredor, del que participamos por cuarto año consecutivo, con el objetivo de conservar y acrecentar el pulmón verde en el distrito de San Miguel. Nos convertimos en Escuela Consciente mediante el proyecto de separación de residuos, que luego son trasladados a la planta de reciclaje de Bella Vista. También participamos del eco canje y de charlas de reflexión, sumando a las familias. Este año sumamos la campaña de recolección de plásticos en los domicilios y otros espacios junto a una fundación, a través del llenado de botellas descartables para su reciclado. Estos son solo algunos de los estímulos mediante los cuales buscamos que los chicos sean los verdaderos protagonistas del restablecimiento de un ambiente en el que se viva de manera respetuosa con todas las especies que lo habitan.

Y alguno se preguntará por qué los chicos. Motivándolos se convierten en agentes multiplicadores activos del desarrollo sustentable, y es de esa manera que se generan cambios en los hogares. La forma de vida sostenible involucra ser consciente de lo que tenemos y aprovecharlo eficientemente.

Cambiar pequeñas prácticas diarias y lograr sostenerlas en el tiempo, pueden generar modificaciones en los hábitos arraigados que nos son amigables con el medioambiente. Son los niños y jóvenes los que levantan su voz más alta, gritando por un cambio necesario y vital en la forma en la que nos relacionamos con el ambiente.

Sabemos que nuestros esfuerzos son solo una pequeña gota en un océano, pero también sabemos que se suma a millones de otras gotas que persiguen el mismo propósito, el compromiso con nuestro planeta, nuestra casa grande.

 

María Belén Martín_300
Autor: María Belén Martín
Licenciada en Educación


Scroll Up